Gracias a su paso por el programa ‘El Desafío’ y a su vuelta a las redes sociales hemos podido volver a saber algo más sobre la vida de Genoveva Casanova. La mexicana ha compartido con sus seguidores una práctica que le ayuda a cuidar cuerpo, mente y corazón: el yoga, y podemos verla realizando una postura que desafía a la gravedad y que ha sorprendido a su comunidad.
Genoveva Casanova y el yoga
Genoveva es una mujer intrépida, aventurera y con una gran fortaleza, y así lo ha demostrado en televisión participando en el programa ‘El Desafío’. Se mantiene en forma y una de las disciplinas que practica es el yoga, una herramienta que le aporta fuerza, serenidad y equilibrio.
La mexicana ha publicado una fotografía donde podemos verla realizando una asana exigente que requiere mucho equilibrio, fortaleza y concentración, un ejercicio que refleja la personalidad de Genoveva y que ha sorprendido a sus seguidores por la dificultad de la postura.
El yoga es una práctica milenaria que ofrece numerosos beneficios tanto para el cuerpo como para la mente y que Genoveva no ha dudado en abrazar e integrar en su rutina. Físicamente, mejora la flexibilidad, fortalece los músculos, corrige la postura y aumenta los niveles de energía. También contribuye a la salud cardiovascular y tonifica las piernas y el core. A través de posturas, respiración y meditación, el yoga promueve la alineación y el equilibrio del cuerpo, ayudando a mantenernos activos y saludables. La postura que ha compartido Genoveva es Vasisthasana y requiere de destreza y fuerza.
En cuanto a los beneficios mentales y emocionales, el yoga es una disciplina fantástica para reducir el estrés y la ansiedad, mejorar también la concentración y fomentar la autoaceptación. La combinación de técnicas de respiración y atención plena ayuda a calmar la mente y promover una sensación de paz y bienestar, tan necesario en los tiempos que corren. Además, el yoga incluye prácticas de relajación profunda que pueden mejorar la calidad del sueño.
Vasisthasana: La postura del sabio Vasistha
La postura que ha compartido Genoveva Casanova lleva el nombre de uno de los siete grandes sabios (rishis) de la antigua India, Vasistha. Esta figura es célebre por su sabiduría y por ser uno de los autores del Rigveda, uno de los textos más antiguos y sagrados de la India.
La postura encarna las cualidades de estabilidad y equilibrio que se asocian con el sabio Vasistha, y tiene muchos beneficios asociados:
- Fortalece el core: Vasisthasana es excelente para fortalecer los músculos del core, incluyendo los oblicuos y el transverso abdominal, esto hace que el abdomen esté más fuerte y tonificado.
- Mejora el equilibrio: Esta postura requiere equilibrio y estabilidad, por eso ayuda a desarrollar una mejor coordinación y concentración, algo que es esencial para realizar actividades diarias cotidianas y otro tipo de ejercicios.
- Fortalece brazos y hombros: Al sostener el peso del cuerpo con un solo brazo, se fortalecen los músculos de los brazos, hombros y muñecas, incrementando la fuerza y resistencia en la parte superior del cuerpo.
- Tonifica las piernas: Mantener la postura también ayuda a tonificar los músculos de las piernas, incluyendo los cuádriceps y los glúteos, mejorando la fuerza y estabilidad de las piernas.
- Mejora la postura: Practicar Vasisthasana regularmente ayuda a mejorar la postura, a alinear la columna vertebral y a reducir el dolor de espalda asociado con una mala postura.
Cómo hacer correctamente Vasisthasana
No es una postura para realizar en tu primera clase de yoga pero, una vez comiences con la práctica, seguro que podrás hacerla tan bien como Genoveva. Ella hace una variante cogiendo la rodilla izquierda con la mano izquierda en lugar de dejar la pierna estirada y la mano levantada hacia el techo:
- Posición Inicial: Comienza en la postura de la plancha (Phalakasana), con las manos alineadas con los hombros y el cuerpo en línea recta.
- Transición: Gira el cuerpo hacia un lado, apoyando el peso sobre una mano y el borde externo del pie del mismo lado. Puedes colocar los pies uno sobre el otro o uno delante del otro para mayor estabilidad.
- Alineación: Asegúrate de que los hombros estén alineados y apilados uno sobre el otro. Levanta la otra mano hacia el cielo, manteniendo el brazo recto y extendido.
- Engagement: Activa los músculos del core y los glúteos para mantener el equilibrio. Mantén la mirada hacia adelante o hacia la mano levantada.
- Variación: Eleva la pierna que está arriba doblando la rodilla y cógela con la mano del mismo lado.
- Respiración: Respira profundamente y mantén la postura durante 5-10 respiraciones antes de cambiar de lado. Enfócate en mantener una respiración constante y profunda para maximizar los beneficios de la postura.
Si tienes problemas en las muñecas, puedes apoyar el antebrazo en lugar de la mano para reducir la presión en las articulaciones. Los principiantes pueden apoyar la rodilla inferior en el suelo para mayor estabilidad y comodidad mientras desarrollan la fuerza necesaria para mantener la postura completa.
Las asanas trabajan diferentes energías y músculos pero todas ellas requieren equilibrio y concentración. Practicar yoga es una forma de reconectar con nuestro cuerpo poniendo atención plena en los movimientos y fortaleciendo la musculatura. ¿Te animas a incluir la práctica en tu rutina diaria como hace Genoveva Casanova?