Tras finalizar sus estudios , la princesa Ingrid Alexandra de Noruega se incorporó a principios de 2024 al Batallón de Ingenieros de la Brigada Norte del campamento Skjold. Una formación castrense en la que se embarcó como heredera del príncipe Haakon de Noruega, llamado a liderar el trono noruego una vez suceda al rey Harald. 

A sus recién cumplidos 21 años, que celebró el pasado mes de enero, la joven está a punto de culminar un nuevo hito en su carrera en el Ejército. Un orgullo para su padre y su madre, la princesa Mette-Marit, por el que ha recibido un carísimo regalo valorado en cerca de 4.500 euros. 

El carísimo obsequio que ha recibido la princesa Ingrid Alexandra para celebrar el fin de su formación en el Ejército

Según ha confirmado la prensa noruega, la princesa Ingrid Alexandra pondrá fin a su carrera en el Éjército el próximo viernes 4 de abril, después de recibir entrenamiento militar durante 15 meses. Será entonces cuando la hija mayor de Haakon de Noruega y Mette-Marit se despida de su formación castrense y de sus compañeros en una ceremonia de la que, por el momento, no han trascendido detalles. Se trata de una fecha decisiva para la medio hermana del polémico Marius Borg, hijo mayor de Mette-Marit, que en el país nórdico han querido celebrar por todo lo alto, otorgándole un valiosísimo obsequio. 

La emotiva entrega ha tenido lugar durante un acto oficial, presidido por la propia Ingrid Alexandra y celebrado en el ayuntamiento de Målselv, el municipio donde ha pasado el último año recibiendo formación castrense. Ahí, las autoridades pertinentes le han hecho entrega del tradicional Bardu, el traje folclórico que utilizan los miembros de la Familia Real noruega durante las festividades nacionales, como el Día de la Constitución, que se celebra cada año el 17 de mayo.

"Obviamente, estamos muy orgullosos y felices de que ella haya aceptado recibir este regalo. Y lo que es aún más especial es que ella venga personalmente al ayuntamiento a recibirlo", ha señalado el alcalde de Målselv, Martin Nymo, muy satisfecho del gesto de deferencia que ha tenido con ellos la futura heredera del país nórdico. Se trata de un atuendo hecho a mano por costureras expertas que, según recoge el medio noruego Nye Troms, tiene un valor de 50.000 coronas, lo que equivale a cerca de 4.500 euros. 

La princesa Ingrid Alexandra con el traje típico noruego.

La princesa Ingrid Alexandra con el traje típico noruego. GTRES

El as bajo la manga de la casa real noruega: la princesa Ingrid Alexandra, 'salvadora' de la monarquía

Se espera que, a partir de ahora, Ingrid Alexandra se involucre más si cabe en la agenda institucional de la familia real. El fin de la carrera militar de la hija mayor de Mette-Marit y Haakon de Noruega va a permitir a la opinión pública del país nórdico ver más a su princesa, que, en estos últimos meses, se ha convertido en una pieza clave para la casa real de cara a mantener la imagen y credibilidad de la institución.

Una credibilidad muy cuestionada debido a las constantes ausencias de su madre a raíz de sus problemas de salud (padece fibrosis pulmonar, diagnosticada en 2018) y por el escándalo en la que está inmersa la monarquía tras las varias detenciones de Marius Borg. Recordemos que el hermano de la futura heredera está acusado de presunto maltrato a varias de sus exparejas y presuntas violaciones a otras tantas mujeres, entre otros cargos gravísimos. La investigación que lidera la policía de Oslo en torno al caso que tiene al hijo mayor de Mette-Marit contra las cuerdas continúa su curso a la espera de que se anuncie la fecha para su juicio. 

El próximo gran hito de la hija mayor de Haakon de Noruega y Mette-Marit

Consciente de la importancia de la figura de la princesa Ingrid Alexandra en estos delicados momentos para la monarquía, la casa real de Noruega ya ha anunciado el próximo gran hito de la joven. La hija de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit participará en su primera visita de Estado, cuando reciba a la presidente de Islandia, Halla Tómasdóttir, quien viajará a Noruega del 8 al 10 de abril. Lo hará en compañía de, como mínimo, de su padre (no se ha confirmado aún la presencia de Mette-Marit) y de sus abuelos, Harald y Sonia de Noruega. 

Tras el recibimiento, la familia real celebrará una gran cena de gala en la que se espera que la princesa Ingrid Alexandra tenga un papel protagónico. Un relevo generacional que se están asegurando desde la institució, cada vez más cuestionada por la opinión pública de su país. Sobre los hombros de la joven de 21 años pesa la presión de convertirse, algún día, en la primera reina (en femenino) de Noruega desde la reina Margarita, quien gobernó Noruega, Dinamarca y Suecia desde finales de la década de 1380 hasta su muerte en 1412.