Pese a estar viviendo un viaje de Estado en Francia, y concretamente en la ciudad del amor, París, Federico y Mary de Dinamarca atraviesan su momento más distante. No lo decimos nosotros, sino que sus gestos hablan por sí solos y denotan que hay ciertas tiranteces entre ellos, tal vez propiciadas a raíz de la publicación de las imágenes del Rey danés con Genoveva Casanova en Madrid. Desde ese momento, y aunque han intentado capear los rumores de crisis como han podido, son muchos los medios de comunicación que han coincidido en que el matrimonio no pasa por su mejor situación. Algo en lo que ahora ha vuelto a hacer hincapié la prensa alemana, que ha hecho un análisis de la actitud de los Reyes daneses en su visita al país en cuestión.

Mary y Federico de Dinamarca en Finlandia

Mary y Federico de Dinamarca en Finlandia.

Gtres

La ciudad del amor no ha conseguido unir a Federico y Mary de Dinamarca: todos los detalles

El medio alemán ‘Bunte’ ha recalcado que “a medida que la pareja real danesa se acerca a sus anfitriones en Francia, la brecha entre ellos parece ampliarse”. A raíz de los gestos de Mary y Federico de Dinamarca, el portal citado ha llegado a la conclusión de que, aunque la relación entre su país y Francia “parece sólida”, la del matrimonio “parece estar agrietada”: “El lenguaje corporal del Rey y la Reina dice mucho. Ya sea posando para fotos, conociendo a otras personas o caminando, siempre hay cierta distancia entre la pareja que una vez fue feliz”, han comenzado.

Los Reyes daneses, unidos a las autoridades de Francia, pero separados entre sí

No obstante, y por suerte, ambos están sabiendo dejar a un lado sus diferencias durante su visita de Estado, pues se han mostrado especialmente unidos a Emmanuel y Brigitte Macron. Tanto es así, que en el día de su llegada, los dos matrimonios se reunieron hasta en dos ocasiones públicamente frente al Palacio del Elíseo. Después, se celebró un banquete de bienvenida en la sede del gobierno francés en honor a los invitados reales. La buena sintonía entre los cuatro no ha pasado desapercibida en ningún rincón de Europa, sin embargo, desde ‘Bunte’ han recalcado que entre Mary y Federico de Dinamarca faltan “besos y afecto”.

Mary y Federico de Dinamarca en una cena de gala

Mary y Federico de Dinamarca en una cena de gala.

Gtres

Desde el medio en cuestión, lo tienen claro. Según consideran, la imagen perfecta de su matrimonio de ensueño se desmoronó en octubre de 2023, con la publicación de las fotografías del entonces Príncipe danés con Genoveva Casanova en Madrid. Pese a que la mexicana aseguró por activa y por pasiva que entre ellos tan solo había una amistad, puede que Mary de Dinamarca comenzara a experimentar ciertas dudas sobre su matrimonio con el hijo de la Reina Margarita. Aun así, y a ojos de los demás, prefirió guardar las formas y la discreción e incluso protagonizar algunos momentos románticos junto a su marido, como un beso romántico desde el balcón del palacio después de su Coronación, en enero de 2024. 

Sin embargo, estos esfuerzos no parecen haber sido suficientes para los medios de comunicación europeos: “Las apariencias se acumulan y dejan claro que la crisis matrimonial probablemente aún no haya terminado”, han recalcado. Sea como fuere, desde la Casa Real danesa han preferido hacer un paréntesis respecto a este asunto y centrarse en la agenda oficial con total normalidad. 

Mary de Dinamarca triunfa en París con un look reciclado

Cabe destacar que, pese a este detalle, Mary de Dinamarca ha conseguido triunfar en París. No solo por su sorprendente saludo con beso incluido a Brigitte Macron, sino también por su impecable estilo que, además, es reciclado. Una iniciativa con la que se posiciona a favor del cuidado del medioambiente al no comprar una prenda distinta para cada acto oficial al que hace frente.

Como agradecimiento por la invitación de los franceses, el matrimonio danés organizaba una cena en Le Grand Hôtel, un histórico palacio de lujo de finales del siglo XIX en pleno corazón de París. Al evento acudieron un total de 350 invitados, aunque lo que más llamó la atención fue la ausencia de los Macron pese a su buena relación. Estos fueron sustituidos por el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot. 

 

Para la ocasión, la mujer del Rey Federico se decantaba por un vestido negro camisero midi de Taller Marmo, creado en gasa semitransparente con detalles florales bordados en la falda. Además, contaba con detalle de cinturón que lograba estilizar la figura de la Reina. Un diseño al que ya había recurrido previamente, en concreto en 2022 para el jubileo de su suegra, la Reina Margarita, en el Tivoli. Ahora, ha vuelto a hacer uso de este y no ha podido estar más acertada, pues además, lo ha combinado con unos pendientes diseñados por la portuguesa Alma E. Coração y elaborados en plata de ley bañada en oro cuyo precio es de 75 euros. Para poner el broche de oro a su elección, Mary apostaba por unos tacones de encaje de Christian Louboutin. ¡Simplemente ideal!