Que la semana no ha sido fácil para Casa Real es una evidencia que hemos podido presenciar todos. El revuelo por la demanda de Juan Carlos I a Miguel Ángel Revilla ha pillado con el paso cambiado a todos los españoles, incluidos los integrantes de la Familia Real. Según la propia Casa de S.M. El Rey ha compartido con la prensa no han sido ni informados ni preguntados antes de que el Emérito tomara esta decisión de forma unilateral y la hiciese pública vía su nuevo bufete de abogados. Este movimiento marca un cambio de actitud por parte de quien un día ostentase la jefatura del Estado y un peligroso precedente que lo coloca de nuevo en el centro del debate público.
De forma colateral, la conversación salpica también a la actual Familia Real que ha durante esta primera década de reinado de Felipe Vi ha querido hacer la ejemplaridad una seña de identidad llegando el propio monarca a renunciar en 2020 a la futura herencia de su padre por considerar que la Corona “debe velar por la dignidad de la Institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente”. Con la ayuda de nuestra psicóloga de cabecera, Lara Ferreiro, analizamos cómo ha podido afectar esta nueva polémica de Juan Carlos I a la relación que mantiene con su hijo y si puede salpicar al resto de relaciones familiares.
“Felipe VI no duda en anteponer la estabilidad de la institución a sus relaciones personales”
Al comenzar nuestra charla con la autora ‘¡Ni un capullo más!’ (Grijalbo, 2025) lo primero que nos comenta es que “evidentemente este nuevo episodio evidenciará aun más el distanciamiento entre Juan Carlos I y Felipe VI”. Ferreiro continua con su disertación resaltando el sentido de la institución del actual monarca. “Felipe VI antes que hijo es Rey y antepone la estabilidad de la institución a sus relaciones personales, también su padre le ha dado sobrados motivos para mantener esta postura”. Según nuestra experta “es muy posible que la postura del Rey despierte en Juan Carlos I sentimientos de incomprensión porque frente a la incondicionalidad de Elena, Felipe VI es crítico con sus actuaciones, al que posiblemente el Emérito no encaje bien”.
En este momento de la charla Lara Ferreiro, la psicóloga pone en valor el que posiblemente sea uno de los grandes motivadores de la rectitud de Felipe VI en sus planteamientos como monarca: “El Rey quiere ver reinar a Leonor y para ello protege su reinado desde la ejemplaridad, tiene muy claro qué ejemplo no quiere seguir”. Según nuestra experta, “posiblemente no sea nada fácil para Felipe VI ver cómo su padre no desaprovecha ninguna ocasión de causar un nuevo escandalo sin reparar en el daño a la Institución, a su figura o a la de la Princesa Leonor, eso es muy duro”, y es que durante su primera década al frente de la Casa Real Felipe VI ha tenido que afrontar una polémica tras otra por parte de su padre.
El Rey Felipe VI en un acto con su hermana la Infanta Elena en el año 2018.
Gtres
Las otras relaciones personales de Felipe VI que podrían verse comprometidas
Pero no solo la relación de padre-hijo se puede ver afectada por este enésimo escándalo del Emérito, según nuestra psicóloga de cabecera las relaciones del Rey con sus hermanas pueden también resentirse. Especialmente para Lara Ferreiro, la relación con la Infanta Elena podría saltar por los aires. “Elena le ve a su padre como una víctima de las críticas públicas, de una traición institucional que lo mandó al exilio Abu Dabi. Ella va a defender a su padre por honor de una forma incondicional”. Pero esta postura tiene una explicación, “la oxitocina, la hormona del amor, es ciega y hace que sea incapaz a decir nada malo de su padre”. Sin embargo, “la postura de Felipe VI es muy diferente, ha trabajado para limpiar la imagen de la monarquía separándose mucho su reinado de los escándalos de su padre”.
Según nuestra psicóloga estamos ante “la Guerra Fría entre los Borbones” con “bandos más diferenciados que nunca”. Y en esta “guerra de bandos” posiblemente el papel más complicado, bajo el punto de vista de Lara Ferreiro, lo tenga la Infanta Cristina. “Cristina suele estar un poco más neutra, es como la hermana comodín entre los hermanos. Es la persona más ancla, que está tanto en un lado como en el otro". Es muy posible que toda esta situación pueda desencadenar en que Felipe VI desarrolle “el síndrome del Rey Solitario”. Y es que según Ferreiro “escándalo a escándalo se va socavando su fortaleza, puede sentirse agotado y aislado y terminar generando una sensación de desamparo, de soledad no elegida”. Para terminar nuestra experta recalca que una vez más, “en este momento para nuestro monarca será crucial el apoyo de sus hijas y su mujer, que seguramente será incondicional”.