No ha sido un día fácil para el Rey Felipe. Tampoco para el resto de la familia real, quienes en las últimas 24 horas han hecho frente a dos situaciones polémicas. La primera de ellas la demanda que don Juan Carlos ha interpuesto contra Miguel Ángel Revilla y la segunda la pillada a la Princesa Leonor en bikini. Aunque era esperable que ninguno de estos hechos cayera bien en Casa Real, solo se han pronunciado acerca del segundo. "El Rey está dolido porque esto ensombrece el trabajo de la princesa en su formación militar", dicen fuentes oficiales. Un sentimiento que se ha hecho evidente en la reaparición del monarca, la cual ha analizado SEMANA con un experto en comunicación no verbal.
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Su Majestad a primera hora de la mañana ha visitado la Universidad Alfonso X El Sabio en Madrid y, aunque llegaba con el mejor de los ánimos, cuando se sentaba y se relajaba todo cambiaba en su rostro. Así nos lo explica Javier Torregrosa, fundador de 'No verbal' y experto en neurociencia aplicada a las emociones: "Hay varios items llamativos que indican que está en una situación algo desagradable. En primer lugar, podemos identificar que el Rey cruza los brazos, lo que significa que está en una situación de lejanía y resguardo. Esto indica que no está ni abierto ni relajado. Además esconde los dedos de su mano derecha debajo de su brazo izquierdo, lo que quiere decir que en este momento no está cómodo".
En este caso, para Javier Torregrosa, "la cara del Rey Felipe habla por sí sola". Ni estaba cómodo, ni feliz por la publicación de unas imágenes de Leonor, la heredera al trono, en bañador. Tomadas en Uruguay, las fotografías en cuestión se realizaron a comienzos del mes de marzo, no obstante, no han visto la luz hasta ahora. Según cuentan, Casa Real y por tanto los Reyes conocían su existencia desde el principio, pero eso no ha evitado que no estén contentos con que hayan visto la luz. Una incomodidad que nuevamente se refleja en el Rey Felipe, tal y como nos asegura el experto en comunicación no verbal consultado por esta revista.
"La posición de la cabeza del Rey Felipe indica huida", según Javier Torregrosa, experto en comunicación no verbal
"Si observamos su rostro podemos ver que su cabeza se dirige ligeramente hacia atrás. La cabeza está ladeada hacia la izquierda y eleva de forma muy ligera el mentón, lo que nosotros definimos como cabeza en alejamiento. Esto indica huida y que quizás le gustaría estar en otro sitio en ese momento", comenta Torregrosa. Es él quien se detiene en otro punto importante como son sus microexpresiones, donde se hace evidente "el desagrado del Rey".
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"Las cejas forman o quieren asemejarse a una especie de uve, lo que reflejaría cierta ira. Hay cejas de sorpresa, alegría, tristeza, pero en el caso de Felipe en la parte interna de su ceja, es decir, la que está más cerca de su nariz se junta. Se ve que la ira es contenida porque los labios se aprietan, por lo que se puede ver que tiene un pensamiento que le enfada pero que quizás no sea el momento y que no lo pueda decir. Lo que no se puede saber es en quién piensa", añade. Nadie duda de que su hija Leonor estaba en sus pensamientos, siendo su padre y su demanda a un político lo que pasaba a un segundo plano.
Nada que ver con la actitud mantenida por el Rey Felipe en los instantes previos a su entrada en la universidad. Entonces, se mostraba más cercano y risueño, justo cómo parecía estar este lunes ante los periodistas, donde habló con total naturalidad de sus quemaduras tras una escapada a Formigal. "Unos instantes antes se encontraba de una manera totalmente diferente. En el vídeo no hay tanta información relevante. Se puede ver mucha cercanía, que saluda con ambas manos. Si saludas con la izquierda es un saludo cercano. Otro elemento muy habitual en él es la inclinación de su cabeza hacia aquellos que le saludan, con lo que nuevamente se muestra cercano".
Y, aunque es cierto que de la Reina Letizia no existen imágenes tras este escándalo, sí que ha visto la luz que está molesta. Quiere que su hija lleve una vida normal y siente que esto podría hacerle difícil ser natural cuando está con sus amigos. Quién sabe cuál habrá sido el mensaje que ella haya transmitido a Leonor en privado y qué consejo le habrá dado, teniendo en cuenta que a ella también le sucedió en el pasado.
Nos remontamos al año 2007 cuando la Reina Letizia fue fotografiada sobre un yate. Solo cuatro años después SEMANA logró volver a captarla, unas imágenes que dieron la vuelta al mundo y cuya intrahistoria te hemos relatado al detalle. En bikini y bajo un enorme sombrero, no pudo evitar ser reconocida en una isla griega, lo que le llevó a copar titulares, al igual que ahora está sucediendo con la Princesa Leonor.