Ana Obregón se ha sincerado sobre los últimos y difíciles años de su vida. Desde que dijera adiós a su único hijo, Aless Lequio, la actriz y presentadora ha vivido un auténtico infierno. Todo dio un giro con la llegada de Anita, su hija nieta. Sobre el nacimiento de la pequeña y su relación actual con Alessandro Lequio se ha pronunciado en 'Madres: desde el corazón' de Cruz Sánchez de Lara en MiTele PLUS. 

"Valiente es una madre que tiene que enviar a su hijo al cielo. Eso es ser valiente.  ¿Qué hay más bonito que la maternidad? ¿Me lo puedes explicar?", afirmaba. Ha contado que el 20 de marzo de 2023 su vida dio un cambio radial. "Yo venía de tres años de vivir en el infierno, en la oscuridad más profundo que te puedas imaginar como cualquier madre que pierde a su hijo. No lo sabía nadie", ha señalado sobre el nacimiento de Anita. 

Ana Obregón mantuvo en secreto el nacimiento de su hija-nieta

La actriz y presentadora ha recordado que tan solo tres personas conocían el nacimiento del bebé, que llegó al mundo a través de gestación subrogada en Estados Unidos. Estas personas eran sus dos hermanas y Alessandro Lequio. Sus hermanos varones no estaban al tanto de la realidad y se enteraron por la prensa. 

El primer instante en el que conoció a su pequeña fue un auténtico flechazo. "Me temblaba la mano, no podía ni sujetarla para hacer la foto", afirmaba. "Ese momento. No te lo puedo contar. Lo tengo grabado". La cogió en brazos y enseguida se percató de que tenía los ojos de Aless.

Ana Obregón, entrevistada por Cruz Sánchez de Lara

Ana Obregón, entrevistada por Cruz Sánchez de Lara

Mediaset

"Era lo más bonito del mundo. Solo rezaba para que todo saliera bien y poder cumplir el último deseo de mi hijo ante notario. En el hospital fue lo último que escribió". Ha contado que una agencia que llevaba un tiempo tras sus pasos le pilló en Estados Unidos. "Nunca sabré cómo se enteraron". 

Respecto a las críticas que recibió en su momento ha sido tajante. "Me hacen cosquillas. Cuando has vivido tempestades, ves llover y sonríes. Me entra la risa ante las críticas. Dicho vulgarmente 'me la pela'". Ha reconocido que muchos hombres, entre ellos estrellas de Hollywood como Richard Gere, son padres a una edad avanzada y nadie dice nada. "El machismo existe, seguirá existiendo. No es mi problema". 

Anita ha cambiado la vida de la actriz. "Es clavada a su papá en todo. Es alegre, divertida. Me han pasado con ella cosas increíbles. Desde que tenía meses dice papá". Ha confesado que sigue viviendo el duelo, pero acompañada. También que en los últimos años le han hecho muchos regalos, entre ellos, una almohada con la foto de su hijo por parte de otra madre que había perdido a su hijo. "Yo dormía abrazada. Anita no se separaba de la almohada. La llevaba a todas horas por la casa".

Ana Obregón, entrevistada por Cruz Sánchez de Lara

Ana Obregón, entrevistada por Cruz Sánchez de Lara

Mediaset

Actualmente, vive volcada en su pequeña. "Soy su abuela, su madre en funciones. Algún día le explicará todo. Ahora no puedo. Me llama mami. Esto será difícil, pero ella lo entenderá". Ha recordado que la historia se repite, ya que a su progenitora también la crio su abuela. Aless Lequio continúa presente cada día de su vida. "Tiene su habitación. Su cuarto está igual, todo. Anita y yo dormíamos en la habitación de su papá. Su ropita está colgada entre la ropa de su padre".
 

El papel clave de Alessandro Lequio y su relación actual con Ana Obregón

La presentadora no ha querido entrar en detalles si Alessandro Lequio ha tenido oportunidad de conocer a la niña. "Con Alessandro Lequio las cosas están bien", afirmaba. Recordaba el momento en el que el italiano le salvó la vida. "Estoy absolutamente en contra del suicidio. Siempre tiene que haber un motivo para estar aquí, pero lo tenía muy claro".

Ha explicado que cuando su hijo estuvo ingresado en Barcelona cogió un apartamento en la ciudad. Había tomo la más drástica decisión. "Lo tenía super estudiado. Mis hermanas estaban asustadas. Yo lo iba a hacer. Me iba a tirar. En ese momento llamaron a la puerta: fue Alessandro. Me dijo, 'acuérdate lo que nos ha pedido Aless'". 

Cuando le dijeron que su hijo tenía un tumor. Lo primero que hizo fue decir a los suyos que estaba prohibido llorar. "Cundo queráis llorar os metéis en vuestros cuartos. Mi hijo no me ha visto ni una lágrima", explicaba. "¿Qué más daño le puede hacer a una madre que ver sufrir a su hijo?", añadía. Respecto a aquellos enfermos de cáncer que detestan la palabra lucha, ha indicado que ella es un término que defiende. "Es una lucha. Yo lo he vivido. Me he pasado en plantas de oncología dos años". 

Durante esta última intervención, Ana Obregón también ha querido trasladar un consejo destinado a otras madres que tienen a sus hijos enfermos. "Que lloren, Llorar sana el alma. Es necesario", ha afirmado.