El Rey Carlos III tiene un férreo compromiso con la Casa Real Británica y, por ello, ha regresado antes de lo esperado a sus deberes. Esta misma semana recuperaba su agenda, aunque él y su equipo han decidido no retomar los dos viajes privados que tenía previstos. Uno de ellos a África y el otro a Rumania, siendo el palacio de Buckingham el que ha dado da la última hora tras su ingreso hospitalario. Precisamente durante este corto impasse se ha refugiado en una casa millonaria, valorada en 47 millones de euros, pero ¿cómo es por dentro? Te contamos.
La opinión de los expertos reales sobre esta residencia millonaria
Con 9 habitaciones, la residencia no solo resulta llamativa por la identidad de su propietario. Situada en Gloucestershire, a las afueras de Tetbury, ha sido su refugio en momentos complicados de su vida y no, no todos están relacionados con su salud. Uno de ellos fue, por ejemplo, cuando su madre, la Reina Isabel II, falleció en el año 2022, una decisión que confirmó lo que ya se venía pensando. Esta casa aporta muchísima paz al monarca e intenta alojarse en ella siempre que la presión llama a su puerta. Así lo explican los expertos reales como Phil Dampier: "A pesar de tener acceso a varias casas reales que son grandes, le encanta retirarse en esta que compró en 1980. Es el lugar donde se siente más relajado".
¿Cómo es por dentro la casa favorita de Carlos III?
Aunque allí cuenta con el personal mínimo, siempre intenta llevarse con él a sus personas de confianza. Aquellos que conocen cada rincón de esta finca rural, así como sus manías, lo cual hace más llevadera cualquier estancia en esta casa a la que muy pocas personas tienen acceso. 9 dormitorios, 6 baños, cuatro salas de recepción, piscina y muchísimo terreno, hay un lugar concreto que llama poderosamente la atención. Nos referimos a la habitación del pánico, donde incluso hay suministros de sangre tanto para él como para Camila en el caso de que fuera necesario.
Qué esconde la habitación del pánico de Carlos III
La habitación está revestida de acero y en el caso de derrumbe sería lo único que permanecería intacto, lo que hace que el Rey de Inglaterra se sienta a salvo en situaciones extremas. Lo ha contó en su día un experto, el cual tenía valiosa información acerca de este lugar al que solo se recurre si la seguridad de Carlos III está en peligro. "Dentro de la habitación hay suministros médicos, incluidos contenedores con el grupo sanguíneo de Carlos y Camila, alimentos y bebidas de larga duración, una armería, transmisores de radio equipados para obtener una señal incluso dentro de sus paredes de acero, purificadores de aire y baños químicos", cuenta.
Gtres
El requisito que Camila tenía claro antes de cambiar la decoración del refugio de Carlos III
Más allá de este cuarto, hay otro dato que para algunos pueda resultar desconocido: su decoración. A pesar de que en su día Diana de Gales fue la que se ocupó de ello junto a un interiorista, posteriormente le tocó el turno a Camilla, quien también puso la casa a su gusto. Pasó de tener muebles y paredes en tonos frescos, verde lima y aguamarina a centrarse en cuestiones prácticas como tener habitaciones separadas, como sucedía antaño.
Otro punto importante son sus jardines, los cuales están abiertos al público desde el mes de abril hasta mediados de octubre y donde, además, hay gallinas que deambulan libremente. Es este sumado a otros detalles lo que convierten a esta finca en una propiedad especial, en una donde, por cierto, él mismo se involucra en las labores de jardinería. Por ejemplo plantando árboles o ocupándose de un huerto amurallado, que sirve también para elaborar parte de sus caprichos culinarios.
La historia de esta propiedad a la que el Rey de Inglaterra guarda un enorme cariño
La mansión fue construida en dos años, de hecho, se comenzó en 1796, pero pasó por varias manos. Desde el hijo del ex primer ministro Harold Macmillan a Carlos III, aunque el último de ellos, el royal, no vivió en su piel el incendio que tuvo lugar en la que acabó siendo su casa. Adquirida por un millón de libras esterlinas, la vivienda ha multiplicado su valor en los últimos años, lo que hace todavía más grande la fortuna del Rey.