La última vez que Jesús Calleja y Antonio Orozco compartieron aventura fue en 2016, en Georgia. Desde entonces, muchas cosas han pasado en la vida de ambos. En la última entrega de 'Universo Calleja', era el propio Jesús quien le preguntaba al respecto al cantante, con un sincero "cuéntame". "Pues casi todo lo relevante, cosas que cambiaron mi vida para siempre. En 2017 fue la tragedia, la pérdida de Susana, la madre de mi hijo, eso fue lo peor que le puede pasar a un ser humano", comenzaba sincerándose el cantante, "y poco después, la muerte de dos de mis mejores amigos, y de la forma más inesperada", continuaba en una conversación en la que se abría en canal completamente. "2017 fue el peor año que pudo un ser humano sufrir", aseguraba.
Sin embargo, sufrió otro revés años después. Esta vez, un problema con su salud. "Grabando La Voz, me quedé afónico, fui al médico y me descubrieron un pólipo en las cuerdas vocales. Engordé muchísimo de peso, perdí el control de todo lo que estaba pasando a mi alrededor... y era puramente psicológico", explicaba, "estaba en una depresión de narices, y yo me decía 'cómo teniéndolo todo puedes no ser feliz".
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El cantante continuaba sincerándose con Calleja y desvelaba cómo aquellos complicados episodios de salud continuaron en el tiempo. "En el último concierto de la gira, en Bruselas, me subió la fiebre sin ningún sentido, así que fui al médico y me dijo que tenía que parar. O paraba, o sufría un colapso de salud", ha narrado sin tapujos. "Así que paré", continuaba explicando, "cancelé una gira de 111 teatros y empecé a plantearme un proyecto de vida. En vez de inventarme las soluciones, voy a preguntarle a los que saben, y empecé a ir al psicólogo, a un dietista, a un entrenador... me rodeé de profesionales y empecé un nuevo proyecto trabajando con personas que me envuelven que saben muy bien lo que hacen".
A día de hoy, asegura, "he escrito el mejor disco de mi vida porque estoy mejor que nunca en todos los aspectos". Unas palabras muy sinceras que ha acompañado de una confesión de lo más clara: Antonio Orozco está "más feliz que nunca", ya que se siente "pleno".
Antonio y Jesús en Universo Calleja
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Cómplices de su felicidad son su pareja y sus hijos, y es que Orozco ha sido padre de una niña hace solo tres años, y tiene otro hijo, Jan, de 17 años, que ha seguido sus pasos en el mundo de la música. "Muchos creen que lo de la niña fue un vientre de alquiler, pero no, no. Es preciosa, se llama Antonella", contaba sobre su pequeña, confesando que pese a haber sido padre pasados los 50 años, lo disfruta como nunca: "me mola todo de ser padre, hay muchas cosas que con Jan me perdí porque estaba trabajando muchísimo, y con ella no me pienso perder", declaraba orgulloso de su familia.
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La muerte de Susana Prat, su momento más duro
"En 2017 pasaron muchas cosas. Algunas fueron buenas, y ocurrió una cosa que a mí me cambió para siempre la vida, que fue la muerte de la madre de Jan", comenzaba explicando Antonio Orozco en la primera entrega del programa. Susana Prat falleció aquel año a causa de un cáncer de útero, con apenas 44 años. "Cuando Susana murió fue lo peor de lo peor que he me ha podido pasar en la vida. Fue un palo tremendo, que yo todavía intento superar, voy poco a poco", contaba emocionado.
Fue un momento muy duro en el que Antonio Orozco tuvo a muchas personas queridas cercas, y así lo recordaba él mismo en 'Universo Calleja', resaltando cómo Jesús Calleja le ayudó a sobreponerse al duelo de perder a un ser querido de forma tan abrupta y repentina. Lo hizo con un sencillo gesto cargado de simbolismo y significado para el cantante: un mensaje de texto cargado de sentimentalismo y paz.
"Lo cambió todo. Para ti fue un mensaje más y ya. Para mí fue el principio de la esperanza. Y lo digo así. El mensaje era tan sencillo como lo es la vida. El mensaje decía 'unos amigos míos budistas dicen que pronto nos reencontraremos'. Son cinco palabras que tú dejaste en un mensaje y que a mí, en el peor momento de mi vida, me abrieron todas las ventanas y de repente entró la luz. Encontré una forma de seguir adelante", le confesaba Antonio Orozco a Jesús Calleja, muy emocionado y sin poder contener las lágrimas.