Ya está aquí la temporada de eventos especiales. Y de todos ellos, son las bodas, las ceremonias que requieren el mayor mimo y preparación. Las más previsoras lo hacen con muchos meses de antelación; las menos, solo unas semanas antes, pero todas con la misma pregunta ¿cuál es el mejor estilismo para una invitada perfecta? La experta nos da las claves, pero también tenemos la mejor inspiración en algunas de las mujeres más elegantes de nuestro país, como Paloma Cuevas.

Con la discreción como bandera, desde hace décadas forma parte de la lista de las mujeres mejor vestidas. Paloma Cuevas es la imagen de la elegancia más clásica, de un estilo sobrio, con un toque conservador, ajeno a las tendencias.

Sabe muy bien lo que le favorece y qué elegir en cada ocasión, por ello, la novia de Luis Miguel es la mejor fuente de inspiración para vestirse ante un evento tan especial como una boda.  

El estilismo de invitada perfecto de Paloma Cuevas para una boda de día

Paloma Cuevas

Paloma Cuevas, con el look más elegante para una boda de mañana.

Gtres

Hace casi quince años que Paloma Cuevas se convirtió en la invitada más elegante en la boda de Rafael Medina y Laura Vecino, celebrada en el Hospital Tavera de Toledo. Un estilismo que tres lustros después sigue conservando una absoluta vigencia y se podría llevar en cualquier boda de esta primavera.

Para empezar, el rosa empolvado del vestido sigue siendo una de las tendencias de esta primavera 2025. Pero también lo es el look en su conjunto, formado por un vestido de escote barco con cuerpo ajustado hasta las caderas y falda de gasa con ligero vuelo de Valentino y una gran pamela con flores de tela, elaborada por Reyes Hellín. A ello unió unos complementos en nude, desde los peep toe (también de vuelta esta primavera como dictaron Prada, Giambattista ValliMiu Miu en sus desfiles),  a la cartera de boquilla, para rematar con los guantes súper chic.

 

Nada sobra ni falta en el look de Paloma Cuevas, el mejor manual de estilo para inspirarse y ser la invitada más elegante en una boda de mañana.

La importancia del tocado para coronar el look

Paloma Cuevas

El tocado es el complemento más chic.

Instagram

Una boda al mediodía y en plena primavera tiene en tocados y pamelas el complemento ideal. Paloma Cuevas elige siempre diseños XXL que dan un plus de sofisticación, pero si no te atreves o no estás familiarizada con este complemento, elige un modelo discreto que llevarás con más seguridad (el pillbox a lo Jackie Kennedy es garantía de éxito). También las diademas pueden ser una buena opción.

La rafia es el material por excelencia de la temporada estival, junto con  flores de tela, el lino, algodón, plumas, tules o redecilla. 

El escote adecuado para una ceremonia

Paloma Cuevas

Paloma con un vestido de escote asimétrico joya.

Instagram

Los grandes escotes están descartados en el manual de la perfecta invitada. Nada de palabra de honor para una ceremonia religiosa (en el caso de que lo elijas siempre hay que tapar los hombros en la iglesia), ni de vertiginosos escotes en uve que pasen de lo sexy políticamente correcto a lo vulgar.

El escote no tiene por qué ser especialmente recatado, de hecho, el asimétrico es un diseño sofisticado, al que se le pueden añadir detalles de pedrería, como el vestido de Paloma Cuevas para darle ese plus que requiere un vestido de ceremonia.  

Una invitada más sencilla

Paloma Cuevas

Paloma Cuevas, con un favorecedor vestido rojo.

Gtres

Los expertos en estilismo apuestan por los tonos suaves como los más adecuados para un vestido de invitada. Si embargo, cuando buscas las líneas más sencillas y cortes depurados, un color potente consigue elevar un look. En estos casos el rojo es infalible.

Paloma Cuevas da en el clavo con un vestido de silueta lápiz por debajo de la rodilla con bordados de pedrería al tono en las pequeñas mangas y el cinturón. Un diseño al que los complementos, zapatos en rojo y vinilo y el mini clutch de flores, convierten en un look básico de invitada.

El vestido 10 para una boda de noche

Paloma Cuevas

Paloma Cuevas, con un  elegante diseño de Rosa Clará.

Gtres

La boda de tarde-noche tiene otros códigos, que convierten al vestido largo en el rey absoluto. Pero no hay que confundir un vestido de gala con uno de boda. Paloma Cuevas marca esa diferencia con el vestido-capa, uno de los diseños preferidos de los royals, como acabamos de ver en el pasado Baile de la Rosa, con el vestido rojo de Dior de Beatrice Borromeo.

Paloma llevó en la boda del hijo de la diseñadora nupcial Rosa Clará celebrada en París en junio de 2023, un vestido largo de la colección de invitada de la firma española en azul bebé, con ligero escote, el cuerpo drapeado que marcaba la cintura, falda plisada y unas vaporosas mangas abiertas de gasa que emulaban una capa y caían hasta el suelo. Un look de auténtica princesa que la convirtió en la invitada más espectacular.

Aunque estemos en una boda de noche, lo más correcto es huir de las pedrerías y los brillos excesivos, y también de las líneas marcadamente sexys, ya que no hay que olvidar que es una fiesta pero con otro protocolo que no tiene nada que ver con una alfombra roja.  Y un vestido capa es una de las opciones más majestuosas y elegantes.