La Princesa Leonor se convertía este miércoles 2 de abril en una de las royals más buscadas de toda la Red. La razón no era otra que sus primeras fotografías en bikini, algo que sucedió también a su madre allá en el año 2011, tal y como te hemos contado en SEMANA. Aunque fuentes cercanas a Casa Real sí revelaban que las imágenes habían caído como un jarro de agua fría en los Reyes, quien se ha mantenido en silencio es la heredera al trono. Por ello, recurrimos a una experta en emociones como es Lara Ferreiro, quien analiza la situación actual de la futura reina de España así como el impacto que ha tenido un reportaje fotográfico que ha traspasado fronteras. 

En cuestión de horas eran varios los medios a nivel internacional que opinaban y se hacían eco de las fotografías de Leonor en bikini, prenda que por cierto esta revista lograba localizar. "Harán perder la calma a la familia real española", dice en la revista francesa 'Gala'. Una suposición sobre la que la protagonista en cuestión no se ha pronunciado, pero cuyo silencio es más que interpretable. Sobre todo, teniendo en cuenta la incomodidad que se respiraba en su padre en su último acto, tal y como nos explicaba Javier Torregrosa, experto en comunicación no verbal. "La cara del Rey habla por sí sola", asegura.

Pero ahora centrémonos en la Princesa Leonor, quien podría optar por dos caminos bien distintos. Uno de ellos ser todavía más recelosa y limitar sus escapadas o bien naturalizar y aceptar que, a su edad, es normal compartir tiempo y espacio con amigos en una playa. Teniendo en cuenta su personalidad, podría haber optado por lo segundo, pero ¿habrá sido así? Recordemos que, según la grafóloga Macarena Arnás, Leonor "ahora es más natural, más suelta y espontánea" y "ha perdido cierta autoexigencia consigo misma", lo que nos lleva a preguntar a una psicóloga como Lara Ferreiro por detalles que para el resto han pasado desapercibidos. 

"La Princesa Leonor puede desarrollar el síndrome de la barbie"

"Al final hay muchas personas que después de estas fotos opinan del cuerpo de la princesa. Esto puede provocar efectos negativos en ella como el síndrome de la barbie, el de la perfección. Tiene 19 años y la personalidad se desarrolla hasta los 25, por lo que puede desarrollar un mayor temor a la exposición, ya que es una imagen que se ha viralizado", comienza diciendo Lara. "Creo que será más recelosa y protectora, aunque ella tenía ya una coraza. Dicen que es muy selectiva con sus amistades. En vez de convertirse en una joven más madura y natural, puede suceder todo lo contrario. Es una doble cara muy complicada", añade. 

La primera consecuencia que tendrá, según Lara Ferreiro, la publicación de las fotos de Leonor

No es fácil ponerse en su piel, tampoco en la de Sus Majestades, a quienes se les ha pasado por la cabeza si el problema es una cuestión de seguridad. Aunque Leonor va acompañada de varios escoltas, convertidos actualmente en su sombra, en ciertas ocasiones disfruta de cierta libertad. Es eso exactamente lo que ha sucedido en Uruguay, donde tras disfrutar de una jornada en la playa ha sido fotografiada en bikini. "Sí, estoy convencida de que Casa Real va a tomar muchísimas decisiones en cuanto a la protección de su imagen y de su seguridad. Habrá un blindaje físico para protegerla y supondrá un antes y un después", sostiene la psicóloga de cabecera de SEMANA. 

La doble lucha a la que se enfrentan los Reyes Felipe y Letizia

Aunque la Princesa Leonor es una "mujer segura y fuerte y sabe afrontar bien la presión", no habrá sido de su agrado esta pillada. Y es que, tal y como dice la experta en conversación con este medio, su objetivo de ser una chica normal o al menos parecerlo cada vez es más imposible. "Con este bautizo mediático se puede complicar", matiza Lara Ferreiro. No solo para ella, sino también para sus padres, quienes han dejado ver su descontento. "Están dolidos. Creo que tienen una lucha interna los Reyes con querer que Leonor sea una chica normal, pero también protegerla. Están dolidos porque también, a pesar de todos los esfuerzos que hacen, su hija sigue dando que hablar".

Son conscientes de que es imposible meter a Leonor en una burbuja de cristal y de que estará expuesta allá donde vaya. Una situación que podría generar a la nieta del Rey Juan Carlos "paranoia": "Hay obsesión por mantener la reputación, ese decoro en la monarquía, esa estabilidad. Esto puede afectarla". Si bien es pronto para analizar consecuencias, es importante medir los daños y, sobre todo, adelantarse a ellos. 

"Recomiendo a Leonor que se apoye en su entorno. A ella la veo feliz, está viviendo su adolescencia, pero también le importa lo que piense el resto", finaliza. "Es una princesa moderna, relajada y se siente libre lejos del protocolo que te implica estar en palacio. Es una Leonor nueva".