Este 28 de febrero está grabado con letras de oro en el calendario de Aitana, y no es para menos. Durante esta jornada se estrena su serie documental en Netflix, ‘Metamorfosis’, en la cual sus fans tendrán la oportunidad de conocer su faceta más desconocida hasta la fecha. Y es que, aunque alcanzó rápidamente la fama tras su paso por ‘Operación Triunfo’, el éxito no ha sido en absoluto un camino de rosas para ella. Incluso se ha visto obligada a cambiar de vivienda en alguna ocasión por su propia seguridad, y a día de hoy, puede presumir de haber encontrado la paz como vecina de otros rostros conocidos como David Bisbal, Carlos Sobera o Patricia Conde.

Teniendo en cuenta su amplio patrimonio, Aitana no solo cuenta con una vivienda en Madrid, y concretamente en la urbanización de Ciudalcampo, al norte de la capital. También tiene otra en Miami, que ha convertido en hogar sobre todo teniendo en cuenta sus múltiples conciertos y proyectos al otro lado del Atlántico. Pero si algo está claro es que su principal domicilio es el mencionado, que cuenta con tres plantas ubicadas en una parcela de nada más y nada menos que 2.500 metros cuadrados. En ella, también hay un amplio jardín con piscina, una sala de discoteca y un estudio de grabación. En definitiva, cuenta con todo lujo de detalles no solo para el disfrute con amigos de la joven, sino también para dar continuidad a su trayectoria profesional.

Esta urbanización, Ciudalcampo, pertenece al municipio de San Sebastián de los Reyes y cuenta con todos los requisitos que podría pedir un rostro conocido para gozar de una vida plena. Estos no son otros que la tranquilidad para poder llevar a cabo una rutina con total normalidad y lejos de los ojos de los curiosos, eso sí, sin perder el contacto con la naturaleza, y a una distancia cercana del corazón de España. En su totalidad está compuesta por parcelas y chalets repletos de zonas verdes con vistas a la sierra, y además, cuenta con vigilancia las 24 horas y acceso a servicios que no están al alcance de cualquier bolsillo.

Cabe destacar que la actual casa de la cantante está valorada en más de 800 mil euros, y su interior se caracteriza por una decoración moderna con predominio de los colores blanco y negro, además de ciertos toques en madera para dar un efecto rústico que nunca pasa de moda. A través de sus redes sociales, Aitana ha dejado ver algunos de los rincones de su dulce hogar, aunque no muchos, pues su objetivo principal es el de preservar su intimidad. No obstante, algunos de sus vídeos han mostrado la cocina, con armarios blancos y electrodomésticos en tonos oscuros. También un amplísimo jardín con césped y piscina, ideal para el disfrute de su mascota. Además, también ha decorado eseta zona con árboles, plantas y flores junto a las que se fotografía. 

Para pasar tiempo con sus seres queridos, la joven cuenta con una terraza con vistas a su jardín. Esta tiene una mesa y sillas en las que celebra cenas y reuniones con su familia y amigos. Pero si algo llama especialmente la atención, es la discoteca. Esta casa tiene en su interior una zona de fiestas, repleta de espacio y con luces multicolor que garantizan la diversión de su inquilina, y cómo no, de sus invitados.

 

Pero si algo está claro, es que lo primordial para Aitana es su trayectoria profesional. La joven se debe al público, y para seguir sacando canciones que conquisten los corazones de sus fans, necesita un espacio en el que poder trabajar. Para evitar tener que desplazarse a otros estudios, ha creado un estudio de grabación propio en su domicilio. Esta es, sin duda alguna, la principal vía de escape de la cantante a la hora de componer sus canciones y adquirir la inspiración necesaria para lograrlo. 

 

Aitana, en el punto de mira de los 'curiosos' en su anterior casa

No obstante, esta no ha sido la única casa que Aitana ha tenido en Madrid. Antes de mudarse a Ciudalcampo, la cantante se decantó por una casa en la Dehesa de la Villa, una zona residencial ubicada en el distrito de Moncloa-Aravaca. Ahí vivió con su ex, Miguel Bernardeau, aunque protagonizó un sinfín de quejas ante la multitud de personas que se acercaban hasta allí, y por las que llegó a sentir miedo cuando estaba sola. Finalmente, y tras su ruptura con el actor, la cantante vendió este chalet por un millón y medio de euros. Un precio más alto que el de su compra, pues había sometido el domicilio a varias reformas que lo revalorizaron considerablemente.