El próximo 20 de mayo se estrena en Movistar + el nuevo docu-reality Las Berrocal, protagonizado por tres generaciones de mujeres que, como buena saga matriarcal, tienen claro que la vida se vive con intensidad, humor y, por supuesto, muchísimo estilo. A la cabeza del clan, y no por edad sino por presencia, encontramos a Victoria Martín Serrano, madre de la diseñadora Vicky Martín Berrocal y su hermana Rocío Martín Berrocal, y abuela de Alba Díaz.

Quienes seguimos de cerca a Vicky ya conocemos a Victoria(su madre): lleva tiempo siendo un personaje recurrente y fascinante en sus redes sociales. Su espontaneidad, sus salidas chispeantes y su visión de la vida con un toque de desparpajo la han convertido en una figura de culto para muchas de nosotras. Pero si hay algo que realmente hipnotiza de esta mujer —además de su risa contagiosa y esa gracia innata — es su estilo; depurado, cómodo, personalísimo y sin una pizca de artificio. Es decir: auténtico.

El inconfundible estilo de la madre de Vicky Martín Berrocal 

Victoria no sigue las tendencias. Las interpreta, las maneja a su antojo, y cuando no le interesan, las ignora con elegancia. Porque ella, que en su día fue Miss Huelva —dato que muchas desconocen y que ahora adquiere sentido viendo su planta, su piel y su energía—, no necesita la validación de ninguna pasarela. Su vestidor es una mezcla armónica entre lo boho chic y lo clásico. Basta con darse una vuelta por sus redes sociales para entender que esta mujer tiene un código estético propio y depurado que muchas quisiéramos tener a su edad. 

De sus looks monocromáticos a los estampados divertidos  

Lo suyo no es el minimalismo nórdico ni el exceso maximalista, sino un término medio muy bien equilibrado donde las prendas hablan de comodidad, de raíces y de una belleza sin esfuerzo. Victoria domina como pocas el arte del look monocromático: a menudo la vemos enfundada en trajes en tonos neutros, desde el blanco marfil hasta el rosa empolvado que lucirá en el reality o el color topo o el arena. No obstante, no le tiene ningún miedo a incorporar estampados, mezclar tonos e incorporar tendencias punteras. 

Sus diseños favoritos: de trajes monocromáticos a kaftanes 

Sus estilismos, además, juegan constantemente con la silueta sin necesidad de marcarla. Victoria adora los vestidos tipo túnica, que recuerda vagamente a aquellas creaciones de Yves Saint Laurent para Marrakech o incluso a los diseños de Etro y Chufy, pero con una vuelta andaluza que los hace únicos: siempre hay un detalle bordado, una manga con caída o un estampado que, sin llegar al barroquismo, nos habla de veranos eternos en El Rompido o cenas al aire libre en patios empedrados de jazmín.

Sus estampados favoritos coquetean con lo étnico y floral, pero tratados con contención, casi como si cada vestido fuera una cerámica pintada a mano. 

Hay un halo mediterráneo en todo lo que lleva: desde los kaftanes que viste con sandalias planas hasta sus conjuntos fluidos, que no buscan esculpir sino envolver. Y ahí reside su mayor lección de estilo: en saber que vestir bien no es una cuestión de cuerpo, ni de años, sino de actitud. Nunca la veremos intentando rejuvenecer con estrategias burdas, ni recurriendo al exceso como escudo. Su look está en paz con quien es, y por eso deslumbra, tanto en sus estilismos elegantes, como en sus días más comfy, como veréis, con un top negro y unos pantalones blancos. Sencillo, pero eficaz. 

Resulta casi inevitable pensar que buena parte del estilo de Vicky Martín Berrocal —tan elogiado por su manera de ensalzar la silueta femenina sin caer en la obviedad— encuentra sus raíces en su madre. Vicky ha declarado en varias ocasiones que la elegancia se mama en casa, y viendo a Victoria, entendemos que no lo decía en vano. Hay algo de escuela invisible en esa manera de andar, de colocarse una pashmina al hombro o de combinar unos pendientes XL con un moño bajo desenfadado. Y es que la verdadera elegancia no se enseña; se contagia.