Hay materiales que se nos vienen a la cabeza siempre que pensamos en verano y primavera. El lino es uno de ellos. Su frescura casi etérea y su caída con ese aire deliberadamente imperfecto han convertido a este tejido en el protagonista absoluto en cuanto llegan las altas temperaturas. Aunque el algodón sigue siendo el básico por excelencia, esta temporada hay un cambio de paradigma: la sofisticación del lino se impone con fuerza. Zara lo sabe y ha lanzado una selección de vestidos que las amantes del lino sabrán valorar. No son simples piezas estivales, son básicos de fondo de armario. Aquí, cinco diseños que definen la tendencia y cómo llevarlos para que se conviertan en tu comodín de la temporada.
Vestido midi drapeado con lino de Zara 39,95 euros
Zara
Vestido midi drapeado con lino de Zara 39,95 euros
Cuando un vestido es capaz de transformar la actitud de quien lo lleva, merece una mención especial. Este diseño drapeado con escote asimétrico en un rojo escarlata es la prueba de que el lino también puede ser sinónimo de sensualidad. La textura del lino, con su caída suave y su capacidad para envolver el cuerpo sin ceñirlo, le otorga un carácter natural y sofisticado a partes iguales.
Para llevarlo, la clave está en la simplicidad: unas sandalias planas en dorado viejo o nude potenciarán su dramatismo sin competir con él. Los complementos pueden inclinarse hacia el minimalismo más puro (un pendiente geométrico, un anillo grueso) o jugar con elementos orgánicos, como un bolso de rafia estructurado. Ideal para cenas estivales donde el vestido, y no los accesorios, debe llevar el protagonismo.
Vestido drapeado mezcla lino ZW Collection de Zara 79,95 euros
Zara
Vestido drapeado mezcla lino ZW Collection de Zara 79,95 euros
La sofisticación no siempre se traduce en extravagancia. A veces, el lujo reside en los detalles bien medidos, en la elección de un color inusual o en la manera en que una prenda se adapta al cuerpo sin esfuerzo. Este vestido de lino con drapeado frontal en azul grisáceo pertenece a esa categoría. Su paleta cromática evoca cielos tormentosos y atardeceres en calma, y su confección habla de una moda pensada para durar más allá de una temporada.
¿Cómo podemos llevarlo? Sandalias de tiras finas en color crudo o incluso en negro para no robarle protagonismo. Un bolsito acolchado o uno de mano mini en tonos tierra o marfil harán el resto.
Vestido corto bolsillos de Zara 29,95 euros
Zara
Vestido corto bolsillos de Zara 29,95 euros
El espíritu safari no es una tendencia pasajera, es un código de vestimenta que regresa cómo y cuándo quiere. Este diseño, con su cuello camisero, su falda midi y sus bolsillos frontales, es una revisión impecable del clásico vestido tipo sahariana. En lino caqui, la prenda adquiere una ligereza que lo convierte en el aliado perfecto para los días de calor extremo.
Para llevarlo sin caer en la obviedad, conviene apartarse de la estética puramente exploradora y mezclarlo con sandalias planas en tonos off-white. Un cinturón fino de cuero marrón y unas gafas de sol de aire retro pueden elevarlo instantáneamente. En la ciudad, funciona con una bandolera minimalista; en vacaciones, con un capazo de fibra natural.
Vestido mezcla lino ZW Collection 69,95 euros
Zara
Vestido mezcla lino ZW Collection 69,95 euros
El vestido blanco de lino es a la temporada estival lo que la camisa blanca a un fondo de armario: un imprescindible que nunca falla. Este diseño con tirantes spaghetti y silueta línea A es la versión más depurada de la tendencia.
Para un look ultra chic, nada como unas sandalias de dedo en piel camel y un bolso tipo mesh, al estilo de las parisinas en vacaciones. Quienes busquen algo más audaz pueden optar por sandalias joya y un kimono fluido en seda estampada.
Vestidos midi abertura ZW Collection de Zara 59,95 euros
Zara
Vestidos midi abertura ZW Collection de Zara 59,95 euros
No todos los vestidos estivales deben ser vaporosos y etéreos. Este diseño de la ZW Collection, con botonadura frontal y silueta recta, es una oda a la sencillez, no marca nada y es súper fresquito y cómodo. Su tono azul noche le confiere una profundidad inesperada, perfecta para quienes buscan huir de los tópicos colores veraniegos sin renunciar a la frescura. Su estructura tipo túnica volverá a tener mucho que decir esta temporada y el color no puede ser más versátil. Da igual si incorporar accesorios rojos, blancos o dorados. ¡Todos funcionan!
Ponle el broche de oro con unas sandalias de cuero negro y un bolso de mano con textura cocodrilo pueden ser la opción perfecta. Si prefieres un look diurno, basta con unas alpargatas en crudo y una cesta artesanal. No necesita mucho más: su fuerza radica en su sobriedad.